Qué es Un Curso de Milagros

Un Curso de Milagros nada tiene que ver con la iglesia, ni con ninguna religión oficial. Nada tiene que ver con la llamada Nueva Era, y tampoco tiene que ver con dogmas o cultos de ningún tipo. Es una visión completamente diferente y opuesta a la que plantea el mundo en el que creemos estar.

Nos enseña que nada en este mundo es real, al no haber sido creado desde el amor. Nos muestra que vivimos un sueño, un sueño psicótico. Dentro de una matrix holográfica que precisamenrte no es real al haber sido fabricada desde una idea erronea o falsa ( ego ).  La idea que dió origen a la matrix o al sueño, es la idea del pecado original, algo malo por lo que debemos pagar o ser castigados. Mediante esta ida nos auto-manipulamos y condicionamos durante muchos miles de años.

Un Curso de Milagros muestra que no hay nada malo por lo que debamos pagar. Que nunca nos sepramos ni nos peleamos con el Amor / Dios. Al ser una extensión de este Dios o Amor, seguimos como desde el inicio, unidos eternamente a Él.

El Amor nos creó a imagen y semejanza, plenos, perfectos, completos, abundantes, sanos, inocentes. Si no estamos viviendo así, es que nos hemos olvidado de quienes somos. Por ello cualquier tipo de enfermedad que creamos tener, no es más que el reflejo de un pensmaiento de olvido instalado en nuestra mente.

El Curso nos muestra que al no ser real, este mundo exige todo tipo de sacrificios precisamente por no ser real, necesita ser defendido en todo momento. Necesita ser alimentado todo el tiempo a travéz del ataque, asesinato o muerte de otro (s). El mundo en el que creemos estar exige cambios, manipula, empuja, busca, forza situaciones en nombre del amor. El mundo en el que creemos estar, nos invita a la guerra en nombre de la paz ( amor ). El mundo en el que creemos estar exige afuera todo tipo de cambios,  cambios que al no estar dispuestos a hacer dentro, los pedimos afuera.

Así nos relacionamos desde la exigencia, la demanda, la manipulación, la mentira, el drama, la culpa y la enfermedad. Nuestra relaciones son enfermizas e inmaduras en el mundo del ego, precisamente porque están establecidas desde el no amor, desde un pensamiento de vacío interno o carencia, desde el pensamiento ego.

Jesús el Cristo, no el Jesús biblico que se nos dijo que nos vino a salvar por algo malo que hicimos,  el Cristo de Un Curso de Milagros, es tan Hijo de Dios como cualquiera de nosotros, y nos vino a mostrar hace miles de años, como salir de la matrix holográfica a travéz de la práctica del auténtico perdón, un perdón que no perdona nada real, sino que pasa por alto ilusiones. Pasa por alto la ilusión de que hay algo malo por lo que debemos culparnos, y a su vez castigarnos.

Este perdón real, una ilusión “bendita”, que se nos vino a enseñar por parte del Maestro, se aplica directamente en nuestras relaciones, considerando que toda relación, no es más que un reflejo o proyección de un aspectos de nuestra mente, or lo tanto, una relación con nosotros mismos, que al no ser aceptado, al haber sido juzgado ( como bueno o malo ), es proyectado afuera y lo llamamos, padres, hijos, dinero, comida, cuerpo, empleo, pareja, accidente, suerte, belleza, fealdad, etc.

Lo cierto es que cada aspecto de nuestra “realidad”, no es más que la proyección de un pensamiento interno el cual nos hemos negado aceptar y trascender, y que por este motivo se ve afuera. Es un aspecto de nuestra mente enjuiciadora, por lo tanto un aspecto de nuestra mente que clama por amor ( aceptación, ayuda ).

El perdón es el acto de amor más sublime en este mundo. Un acto de honrar, de bendecir y agradecer a nuestros maestros ( situaciones, personas y cosas) que aparecen en nuestra experiencia, por el hecho de permitirnos practicar en ellos la dinámica sanadora del perdón, y así poder volver a casa, el estado mental de perfecta paz.

Sin nuestros hermanos, sin todo aquello que aparece en nuestra experiencia y estamos dispuestos a ver, a abrazar, a honrar,  y a reconocer como parte nuestra, estaríamos eternamente a la deriva y perdidos en el sueño.

De la  mano de nuestros maestros, tenemos la oportunidad de regresar a casa. Bendito sea pues todo aquel que aparece en nuestra  experiencia. Bendita toda experiencia que creemos estar viviendo ya que allí yace el boleto de regreso al hogar en este viaje sin distancia que creemos haber emprendido hace eones de tiempo.

“Organizado de principio a fin como un recurso de enseñanza”…

“Éste es un curso de entrenamiento mental”…

“Éste no es un curso de especulación filosófica, ni está interesado en una terminología precisa”…

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Qué es el milagro

Un cambio en la percepción de lo que parece estar ocurriendo. No es un cambio en la forma. El milagro es un cambio en la manera en que percibimos el mundo, no un cambio en el aspecto físico del mundo, enteniendo que nada está ocurriendo realmente en el plano del sueño o de la matrix holográfica.

El milagro, tradicionalmente asociado a cambios en la forma (conseguir pareja, hacerse rico, conseguir un sitio de estacionamiento, ser más honesto,  curar una dolencia física o incapacidad), nada tiene que ver con el milagro de Un Curso de Milagros. El milagro de UCDM opera a nivel del orígen del problema no en lo síntomas. Opera en la causa no en el efecto, en el fondo, no en la forma.

El orígen de cualquier aparente problema que creemos tener en el mundo de la formas, de la ilusión , de la matrix holográfica, es un pensamiento de olvido de nuestra identidad que genera la percepción que tenemos de nosotros, producto de haber olvidado precisamente quienes somos, que vinimos a hacer aquí. 

El milagro reestablece la consciencia de quienes somos, nos recuerda de donde venimos y lo que andamos haciendo por este plano,  y al reestablecerse esa consciencia, empezamos a ver un mundo bendecido, perdonado, la extensión de una nueva forma de percibir. Empezamos a experimentar el cielo en la tierra.

Saber que todo está bien más allá de como lucen las cosas…

Sentirme unido a “otro”, sabiendo que compartimos un mismo propósito: ser felices.

Pasar por alto diferencias, establecer puentes de comunicación, omitiendo todo aquello que nos separa, que nos hace vernos diferentes, reconociendo que las diferencias son solo formas cambiantes, sombras.

La certeza de que más allá de opiniones diferentes, de puntos de vista discordantes, o de interpretaciones distintas sobre un hecho, persona, acontecimiento, en lo esencial, en lo sustancial estamos eternamente unidos como un solo Ser, compartiendo una misma identidad. Y eso es lo único real.

Dejar de ver mis intereses separados de aquel que camina junto a nosotros.

Abandonar por completo la insistencia por querer cambiar lo que acontece en el mundo  (formas, sombras, síntomas), con la certeza de que allí nada puedo cambiar, y enfocarme en la causa de lo que estoy viendo, mis pensamientos acerca de Quién soy, la única causa del mundo que contemplo.

“Un milagro es una corrección. No crea, ni cambia realmente nada en absoluto. Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso. Corrige el error, más no intenta ir más allá de la percepción, ni exceder la función del perdón.

El perdón es la morada de los milagros. Los ojos de Cristo se le ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor. La percepción queda corregida ante su santa vista y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir.

Al principio el milagro se acepta mediante la fe, porque pedirlo implica que la mente está ahora lista para concebir aquello que no puede ver ni entender. No obstante, la fe convocará a sus testigos para demostrar que aquello en lo que se basa realmente existe”.

Un Curso de Milagros.

Como se Originó Un Curso de Milagros?

Escribas de UCDM, Schucman y ThetfordUn Curso de Milagros dio comienzo con la súbita decisión de dos personas de colaborar en el logro de un objetivo común. Esas dos personas fueron Helen Schucman y William Thetford, catedráticos de psicología médica de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York. No es realmente importante quiénes fueron esas personas, excepto que lo ocurrido muestra que con Dios todo es posible. A ambos se les podía haber calificado de todo menos de personas espirituales. La relación entre ellos era difícil, a menudo tensa, y a ambos les preocupaba en gran medida su reputación y aceptación tanto a nivel personal como profesional. Sus vidas, que en su mayor parte estaban regidas por valores mundanos, apenas coincidían con lo que el Curso postula. He aquí cómo Helen, la persona que recibió el material, se describe a sí misma:

Psicóloga, educadora, intelectualmente conservadora y de ideología atea, estaba trabajando en una institución académica de gran prestigio, cuando de repente ocurrió algo que precipitó una cadena de acontecimientos que yo jamás habría podido predecir. El jefe de mi departamento anunció inesperadamente que estaba cansado de los sentimientos de ira y agresividad que nuestras actitudes reflejaban y concluyó diciendo: “tiene que haber otro camino”. Como si hubiera estado esperando esa señal, accedí a ayudarle a encontrarlo. Al parecer este Curso es ese otro camino.

Aunque su propósito era firme, tuvieron gran dificultad en comenzar su empresa común. Pero le habían ofrecido al Espíritu Santo la “pequeña dosis de buena voluntad” que, como el propio Curso habría de subrayar una y otra vez, es suficiente para permitirle al Espíritu Santo utilizar cualquier situación para Sus propósitos e infundirle Su poder.
Continuando con el relato de Helen:

Tres sorprendentes meses precedieron al inicio de la redacción en sí, durante los cuales Bill me sugirió que anotara los sueños de elevado simbolismo que estaba teniendo, así como las extrañas imágenes que me asediaban. Aunque para entonces ya me había acostumbrado un tanto a lo inesperado, aun así me llevé una gran sorpresa cuando me vi escribiendo: “Éste es un curso de milagros. Por favor, toma nota”. Ése fue mi primer contacto con la Voz. Era una voz que no emitía ningún sonido, pero que me presentaba una especie de dictado rápido interno que yo anotaba en un cuaderno de taquigrafía. La redacción no fue nunca automática. Podía interrumpirla en cualquier momento y después reanudarla. En muchas ocasiones me hizo sentir muy incómoda, pero nunca pensé seriamente en suspenderla. Parecía ser una misión especial que de alguna manera, en algún lugar, yo había acordando llevar a cabo. Terminó convirtiéndose en una verdadera empresa de colaboración entre Bill y yo, y estoy segura de que gran parte de su importancia estriba en ese hecho. Yo anotaba lo que la Voz “decía”, y al día siguiente se lo leía a Bill y él lo pasaba a máquina. Supongo que él también tenía una misión especial, pues sin su aliento y apoyo yo nunca hubiese podido llevar a cabo la mía. En total, el proceso duró alrededor de siete años. Primero llegó el Texto, luego el Libro de ejercicios, y finalmente el Manual para el maestro. Al material recibido sólo se le han hecho unos ligeros cambios sin importancia. Al Texto se le añadieron los títulos de los capítulos y los subtítulos, y se omitieron de él algunas de las referencias de carácter personal recibidas al principio. Por lo demás, el material no ha sido alterado en absoluto.

Los nombres de las personas que colaboraron en la trascripción del Curso no se mencionan en la portada de los libros porque el Curso puede, y debe, descansar sobre sus propios méritos. Su objetivo no es sentar las bases para iniciar un culto más. Su único propósito es ofrecer un camino para que algunas personas puedan encontrar su propio Maestro Interno.

Objetivo de Un Curso de Milagros

El objetivo de Un Curso de Milagros, es devolvernos la consciencia de quienes somos a travéz de los códigos de comunicación ( relaciones ) que fabricamos. El Curso, de la mano del Espíritu, del Cristo en cada uno de nosotros, la intuición,  el pálpito, el sexto sentido, la voz que habla pro Dios dentro de cada uno de  nosotros, usando todas y cada una de las situaciones que creemos estar experimentando, va mostrándonos que no sabemos nada de lo que creemos saber. Que nunca sabemos lo que más nos conviene en cada situación, y que lejos de estar cerca de casa, hemos perdido el rumbo. Simplemente, que no somos felices y no estamos en paz.

El Espíritu usará toda y cada situación en la que le pidamos ayuda o asistencia para verla de otra manera, cambiando nuestra percepción de lo que está ocurriendo. No empuja, no ataca, no apura, no obstruye, no invade, no presiona, no manipula, no busca, no explica, no se excusa, no hace nada. Simplemente mostrará, lo que tenemos que ver en cada caso, usando la situación en la que creemos encontrarnos, usando cada detalle de la misma, para enseñarnos que no estamos en paz, que no somos felices, y lo hace al ritmo, en los tiempos y en la intensidad a la que nosotros estemos dispuestos a ir en el viaje de recuperar la cordura.

El Espíritu no excederá en mostrarnos, más de lo que estemos dispuesto a ver en cada situación.

Él irá de la mano contigo a nuestro ritmo, con absoluto respeto de nuestro proceso en la toma de consciencia ( regreso a casa, recuerdo de quienes somos, volver al amor / Dios ).

El Espíritu usará cada aspecto de este sueño de carencia y escasez en el que soñamos estar, para mostrarnos que no necesitamos nada y que efectivamente, lo tenemos todo desde el momento en que fuimos creados por el amor, una vez y para siempre, a imagen y semejanza del amor, abundantes, inocentes, impecables, sin culpa, con potencialidad pura. Estado que no hemos perdido, sólo olvidado.

“El objetivo del plan de estudios, independientemente del maestro que elijas es: Conócete a ti mismo. No hay nada más que buscar. Todo el mundo anda buscándose a sí mismo y buscando el poder y la gloria que cree haber perdido”…

“El curso es simple. Tiene una sola función y una sola meta”…

“El curso subraya, por otra parte, el hecho de que enseñar es aprender, y de que, por consiguiente, no existe ninguna diferencia entre el maestro y el alumno. Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continua igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño”…

“Si el propósito de este curso es ayudarte a recordar lo que eres, y tú crees que lo que eres es algo temible, de ello se deduce forzosamente que no aprenderás este curso”…

“Sin embargo, la razón de que el curso exista es precisamente porque no sabes lo que eres”…

“Has urdido esta extraña situación de forma tal que te resulta imposible escapar de ella sin un       Guía que sepa cuál es tu realidad. El propósito de este Guía no es otros que el de recordarte lo que deseas. Él no está tratando de imponerte una voluntad ajena. Está simplemente haciendo todo lo posible, dentro de los límites que tu le impones, por re-establecer tu propia voluntad en tu conciencia”…

“Enseñar es demostrar. Existen solamente dos sistemas de pensamiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. De tu demostración otros aprenden, al igual que tú”…

“No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en eso no hay elección posible”…

“Podría decirse que el propósito del curso es proporcionarte los medios para que elijas lo que quieres enseñar, en base a lo que quieres aprender”…

“Enseñar nos es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que crees”…

“Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad más para enseñarles a otros lo que tú eres, y lo que ellos son para ti”…

“Por lo tanto, el programa de estudios que estableces está determinado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo”…

“No puedes darle nada a otro, ya que únicamente te das a ti mismo, y esto se aprende enseñando”…

“El mundo te puede dar únicamente lo que tú le diste, pues al no ser otra cosa que tu propia proyección, no tiene ningún significado aparte del que tú viste en él, y en el que depositaste tu fe”…

“Mientras de algún modo creas que está justificado considerar a otro culpable, independientemente de lo que haya hecho, no buscarás dentro de ti, donde siempre encontrarías la Expiación”…

“Éste no es un curso de especulación filosófica, ni está interesado en una terminología precisa.      Se orienta únicamente hacia la Expiación o corrección de la percepción. El medio de la Expiación es el perdón”…

“La Expiación conlleva una re-evaluación de todo lo que tienes en gran estima, pues es el medio a través del cual el Espíritu Santo puede separar lo falso de lo verdadero, lo cual has aceptado en tu mente sin hacer ninguna distinción entre ambos”…

“La Expiación fue establecida como un medio para restaurar la inocencia en las mentes que la habían negado”…

“La Expiación te muestra la verdadera condición del Hijo de Dios”…

“No te enseña lo que eres, o lo que tu Padre es…te enseña sencillamente a eliminar los obstáculos que se interponen entre ti y lo que sabes”…

“La búsqueda de la verdad no es más que un honesto examen de todo lo que la obstaculiza”…

“La verdad simplemente es”…

“Este curso no tiene otro propósito que enseñarte que el ego es algo in creíble y que siempre lo será”…

“Todo el mundo tiene un papel especial en la Expiación, pero el mensaje que se le da a cada uno es siempre el mismo: El Hijo de Dios es inocente”…

“Cada uno enseña este mensaje de modo diferente y lo aprende de modo diferente”…

“Pero hasta que no lo enseñe y lo aprenda, tendrá la vaga conciencia de que no está llevando a cabo su verdadera función, y no podrá por menos que sufrir por ello”…

“La Expiación no te hace santo. Fuiste creado santo”…

“La Expiación lleva simplemente lo que no es santo ante la santidad; o, en otras palabras, lo que inventaste ante lo que eres”…

“La Expiación es tan dulce, que basta con que le llames con un leve susurro para que todo su poder acuda en tu ayuda y te preste apoyo”…

“Alégrate de que tu función sea curar, pues puedes otorgar el regalo de Cristo, y no puedes perder el regalo que tu Padre te hizo a ti”…

“Una teología universal es imposible, mientras que una experiencia universal, no sólo es posible sino necesaria. Alcanzar esa experiencia es lo que el curso se propone”…

Un Curso de Milagros.

Cómo funciona Un Curso de Milagros

El Curso de Milagros no requiere nada de ti. No te exige que prctiques una filosofía especial, que seas creyente, ateo, cristiano, que seas vegetariano, ni nada en absoluto. Independientemente de tus creencias, de lo que hayas sido antes de contactar con las enseñanzas de UCDM, al aplicar sus principios,  funcionará siempre, guiándote a un estado de paz y felicidad. No depende de contingencias, de la época del año en que lo apliques, ni de la situación de la luna, los astros, ni de la suerte. No requiere incluso que creas en estos principios. Funciona para todos y funciona siempre igual. Salvo que tu deseo sea que no funcione, ahí simplemente, parecerá no funcionar. 

Un Curso de Milagros, te muestra que todo lo que sucede en lo que llamas tu realidad, ha sido convocado por ti, le has otorgado un valor, ya que crees que “ganas algo”con lo que invitas a tu experiencia, hay una ganancia,  si no, simplemente no lo hubieras invitado.

Te muestra que la ley de Causa y Efecto, opera siempre igual, tus relaciones son el efecto, el iel reflejo de una causa, la idea de quien crees ser y de quien crees que te creó ( y de cuanto vales ).

Si crees ser una creación tuya, si crees que eres tu propio creador, creeras que debes obrar por tu cuenta, y sentirás que estás a merced del mundo. Entonces saldrás a defenderte con uñas y dientes de todo y de todos, ya que creerás que tu futuro depende de ti y sólo de ti, por lo tanto te percbirás en guerra, en un entorno amenazante, y expuesto a los cambios. Así percibirás todo cambio como una amenaza, y a todos los que aparecen en tu experincia como enemigos. 

Si por otra parte, entiendes que todo aquel que aparece ante ti, es un aspecto de tu mente, un relejo de un deseo consumado en el plano físico, empezarás a contemplar a todos y a todo como información de sumo valor para ti, ya que al percibirlo todo y a todos sin juicios, sin considerarlo bueno o malo, sino como un aspecto de inestimable valor por el hecho de la información que proporciona acerca de tu estado mental, entonces, empezarás  a percibir todo como una experiencia que “juega” a tu favor, a favor de la toma de consciencia, y por consiguiente del depestar de tu mente.

Al ser todo parte tuya, parte de tu mente que proyecta afuera, entenderás que lo que des, lo que orezcas en tus relaciones, es precisamente lo que recibirás, ya que siempre te estás dando a ti mismo. Al ser todo un relejo de tu mente, siempre que das te estás dando a tí, y siempre que juzgas, también te juzgas a tí.  Por lo tanto, UCDM te muestra que sólo puedes contar con aquello que das, sólo puedes aprender lo que enseñas, y siempre que crees estar teniendo un encuentro con “otro”,  lo que estás haciendo es estar en presencia de un  testigo que convocaste para que diera fe de aquello en lo que crees.

Todo encuentro por lo tanto,  es  un ecnuentro contigo mismo, y aquello que des es precisamente lo que terminarás recibiendo. Lo que recibes del mundo no puede exceder tu ofrecimiento.

 “Éste no es un curso de especulación filosófica, ni está interesado en una terminología precisa.     Se orienta únicamente hacia la Expiación o corrección de la percepción. El medio de la Expiación es el perdón”…

“Es posible aprender este curso inmediatamente, a no ser que creas que lo que Dios dispone requiere tiempo”…

“Cada situación de enseñanza-aprendizaje entraña en sus inicios una relación diferente, si bien el objetivo final es siempre el mismo: hacer de la relación una relación santa, en la que ambos puedan ver al Hijo de Dios libre de pecado”…

“Todos los términos son potencialmente polémicos, y quienes buscan controversia la encontrarán. Más quienes buscan clarificación, también la encontrarán”…

“Deben estar dispuestos, no obstante, a ignorar la controversia, reconociendo que es una defensa contra la verdad que se manifiesta en forma de maniobras dilatorias”…

“Aprender y enseñar son los mayores recursos de que dispones ahora porque te permiten cambiar de mentalidad y ayudar a otros a hacer lo mismo”…

“En el proceso de aprender a escapar de las ilusiones, es imprescindible que nunca te olvides de la deuda que tienes con tu hermano”…

“El que enseñes o aprendas no es lo que establece tu valía. Tu valía la estableció Dios”…

“Todo el mundo enseña, y enseña continuamente…Lo que enseñes es lo que aprenderás”…

“Cada lección que enseñas es una lección que tú mismo estás aprendiendo”…

“La única manera de tener paz es enseñando paz”…

“No hay límite en lo que puedes aprender porque tu mente no tiene límites”…

“No te preocupes por cómo vas a aprender una lección tan diametralmente opuesta a todo lo que te has enseñado a ti mismo”…

“Tu papel es simple. Sólo tienes que reconocer que ya no deseas lo que has aprendido”…

“Pide nuevas enseñanzas, y no te valgas de tus experiencias para confirmar lo que has aprendido”…

“Algunas de las sesiones posteriores de este curso se basan en tan gran medida en estas primeras secciones, que es necesario un estudio muy detallado de las mismas”…

“Se necesitan sólidos cimentos debido a la enorme confusión que hay entre el miedo y la reverencia…”

 

 

 

 

 

“No sería prudente iniciar esos pasos sin una preparación cuidadosa, pues, de lo contrario, la reverencia se confundiría con el miedo, y la experiencia acabaría siendo más traumática que, beatífica”…”

“Los Hijos de Dios tienen derecho al perfecto bienestar que resulta de tener perfecta confianza. Hasta que no logran esto se agotan a sí mismos y desperdician sus verdaderos poderes creativos en fútiles intentos de obtener un mayor bienestar valiéndose de medios inadecuados”…

“Sin embargo los medios reales ya les han sido provistos y no requieren esfuerzo alguno por su parte”…

“Primero soñarás con la paz, luego despertarás en ella. Tu primer intercambio de lo que has hecho por lo que realmente deseas es el intercambio de las pesadillas por los sueños felices de amor”…

“El aprendizaje que verdaderamente corrige comienza siempre con el despertar del espíritu y con el rechazo de la fe en la visión física”…

“Estar listo es sólo el comienzo de la confianza”…

“Este curso opera dentro del marco de referencia del ego, pues ahí es donde se necesita. No se ocupa de lo que está más allá de todo error, ya que está planteado únicamente para fijar el rumbo en dirección a ello”…

“Por lo tanto, se vale de palabras, las cuales son simbólicas y no pueden expresar lo que se encuentra, más allá de todo símbolo”…

“El ego es el único que pregunta, puesto que es el único que duda. El curso simplemente ofrece otra respuesta, una vez que se ha planteado una pregunta”…

“He afirmado que los conceptos básicos a los que este curso hace referencia no admiten grados. Algunos conceptos fundamentales no pueden entenderse en función de sus opuestos. Es imposible concebir la luz y la oscuridad, o todo y nada, como posibilidades compatibles. Estos conceptos son o completamente verdaderos o completamente falsos”…

“Una percepción correcta es necesaria antes de que Dios pueda comunicarse directamente con sus altares, los cuales Él estableció en Sus Hijos”…

“Yo no puedo unir tu voluntad a la de Dios por ti, pero puedo borrar todas las percepciones falsas de tu mente si la pones bajo mi tutela. Sólo tus percepciones falsas se interponen en tu camino. Sin ellas, no hay duda de la alternativa que elegirías”…

“No puedo elegir por ti, pero puedo ayudarte a que elijas correctamente”…

 “Has perdido el conocimiento de que tú mismo eres un milagro de Dios”…

“Una de las ilusiones de las que adoleces es la creencia de que los juicios que emites no tienen ningún efecto”…

“No tienes idea del tremendo alivio y de la profunda paz que resultan de estar con tus hermanos o contigo mismo sin emitir juicios de ninguna clase”…

“Todos ellos (tus juicios), tienen, no obstante, una sola causa: el problema de autoridad”…

“El problema de autoridad es en realidad un problema de autoría. Cuando tienes un problema de autoridad, es siempre porque crees ser tu propio autor y proyectas ese engaño sobre los demás”…

“Todo miedo procede en última instancia, y a veces por rutas muy tortuosas, de negar la verdadera Autoría”…

“Al mundo no se le abandona mediante la muerte sino mediante la verdad, y la verdad sólo la pueden conocer aquellos para quienes el Reino fue creado”…

“El proceso de aprender se percibe, en última instancia, como algo aterrador porque conduce, no a la destrucción del ego, sino al abandono de este a la luz del espíritu”…

“Aprenderás primero que tener se basa en dar, y no en obtener”…

“Alcanzarás la plenitud a medida que restaures la plenitud en otros”…

“La salvación es para la mente, y se alcanza por medio de la paz. La mente es lo único que se puede salvar, y sólo se puede salvar a través de la paz”…

“Es imposible aprender nada en la situación de aprendizaje en la que te has puesto a ti mismo, y es obvio que en esa situación necesitas un Maestro especial así como un programa de estudios especial”…

“Éste es un mundo demente y no debes subestima la magnitud de su demencia. No hay ninguna área de tu percepción que no se haya visto afectada, y tu sueño es sagrado para ti. Por eso es por lo que Dios puso al Espíritu Santo en ti, allí donde tu pusiste al sueño”…

“No hay nada en el mundo que pueda enseñarte que la lógica del mundo es totalmente demente y que no lleva a ninguna parte”…

“Pero en el que “ideó” esa lógica demente, mora Uno que sabe que dicha lógica no lleva a ninguna parte, pues Él lo sabe todo”…

 “No intentes enseñarte a ti mismo lo que no entiendes, ni trates de establecer los objetivos del programa de estudios cuando los tuyos claramente han fracasado”…

“Renuncia ahora a ser tu propio maestro. Ésta renuncia no te conducirá a la depresión. Es simplemente el resultado de haber evaluado honestamente lo que te has enseñado a ti mismo y los resultados que se han derivado de ello”…

“Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, El te proveerá de todo cuanto necesites y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello”…

“Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará  sin darles ninguna importancia. Lo que Él te provee no conlleva ningún riesgo, pues Él se asegurará de que no pueda convertirse en un punto tenebroso, oculto en tu mente y que se conserva para hacerte daño”…

“El Espíritu Santo, por lo tanto, tiene que comenzar Sus enseñanzas mostrándote lo que nunca podrás aprender. Su mensaje no es indirecto, pero Él tiene que introducir la simple verdad en un sistema de pensamiento que se ha vuelto tan distorsionado y tan complejo, que no puedes ni darte cuenta de que no significa nada”…

“Él simplemente, contempla sus cimientos y los descarta”…

“Pero tú que no puedes deshacer lo que hiciste, ni escaparte de la pesada carga de embotamiento que ocupa tu mente, no puedes ver más allá de tu propio sistema de pensamiento. Éste te engaña porque elegiste el engañarte a ti mismo”…

“Los que eligen dejarse engañar, simplemente atacarán los enfoques directos porque éstos parecen poder adentrarse en el engaño y socavarlo”…

“El Espíritu Santo, que ve donde te encuentras, pero sabe que realmente te encuentras en otra parte, comienza Su lección de simplicidad con la enseñanza fundamental de que la verdad es verdad”…

“Ésta es la lección más difícil que jamás, tendrás que aprender y, al fin y al cabo, la única”…

“Cuando le enseñas a alguien que la verdad es verdad, lo aprendes con él. Y así aprendes que lo que parece lo más difícil de entender es lo más fácil”…

“Aprende a ser un alumno feliz, pues jamás aprenderás como hacer que lo que no es nada sea todo”…

“Pero date cuenta que ésa ha sido tu meta, y reconoce cuán descabellada ha sido”…

 “No te conformes con lo que no es nada, pues has creído que lo que no es nada podía hacerte feliz. Más eso no es verdad”…

“Si quieres ser un alumno feliz tienes que entregarle al Espíritu Santo todo lo que has aprendido para así desaprenderlo. Y luego empezar a aprender las gozosas lecciones que se sucederán rápidamente sobre los sólidos cimientos de que la verdad es verdad”…

“Reconocerás tu Identidad al ofrecerla dondequiera que Ésta no se reconoce”…

“Existe una sola prueba – tan infalible como Dios – con la que puedes reconocer si lo que has aprendido es verdad. Si en realidad no tienes miedo de nada, y todos aquellos con los que estás, o todos aquellos que simplemente piensen en ti comparten tu perfecta paz, entonces puedes estar seguro de que has aprendido la lección de Dios, y no la tuya”…

Un Curso de Milagros.

 

Grupos de Estudio de Un Curso de Milagros

GRUPO DE ESTUDIO PUEBLA UCDM

Importancia de la terapia (Grupos de Estudio)  de Un Curso de Milagros

Tu verdadero grupo de estudio, son tus hijos, tu esposo (a), tus compañeros de trabajo, tus padres, tu cuerpo, tu situación económica, así como cada encuentro que tengas a cada instante.

“Aun cuando la verdad es simple, de todas maneras se debe enseñar a aquellos que han perdido el rumbo en interminables laberintos de complejidad. Esa es la gran ilusión. Donde dos se unen para efectos de la curación, allí está Dios. Esta interacción santa es el plan de Dios mismo, por medio del cual Su Hijo es salvado”… Jesús, UCDM

Los Grupos de Estudio, son un aspecto de los “encuentros no casuales” a los que hace mención Jesús en un Curso de Milagros. Una manifestación de los encuentros santos.

Como todo encuentro no casual, aquellos que hemos de encontrarnos por diferentes razones, nos volvemos a encontrar, debido al acuerdo que hicimos en un tiempo remoto seguramente olvidado.

Cuando llegamos a un Grupo de Estudio, con el primer contacto visual, con el primer abrazo, entendemos lo qué nos llevó allí. De inmediato, algo comienza a despertarse, algo empieza a recordarse.

Con el primer saludo, con el primer abrazo que se dan los integrantes del Grupo de Estudio como “viejos conocidos” que vuelven a encontrarse, notamos de inmediato que se cumple la promesa de que “cuando dos o más estén en mi nombre, ahí estaré”…

En los Grupos de Estudio nos encontramos todos aquellos que compartimos una misma búsqueda, quizás planteada en diferentes términos, pero con un mismo trasfondo.

Muchos se acercan a los Grupos de Estudio de UCDM queriendo sinceramente ayudar a los “demás”, manifestando el deseo noble de ayudar a hijos, pareja, padres, dándose cuenta muy pronto que sólo pueden dar lo que tienen, y que mientras ellos, los generosos buscadores, no alcancen la paz en su mente, no podrán llevarla a todos a quienes dicen amar.

Así  comienza la experiencia en el Grupo de Estudio, toda una aventura, un re-despertar, un auténtico aprendizaje mediante el des-aprendizaje de lo mal aprendido. Un viaje liberador.

El primer milagro es un cambio radical de percepción acerca de quiénes somos, de lo que podemos hacer por nosotros y por todos aquellos a los que decimos amar.

El primer milagro se da apenas uno entra al Grupo de Estudio con la re-definición de nuestro objetivo de vida, y al darnos cuenta casi de inmediato del enorme alcance del mensaje del curso, y del papel fundamental que juegan en la sanación de la mente todos nuestros hermanos sin excepción.

Es como haber ido a la tienda por “algo” específico, y comprobar que nos lo podemos llevar absolutamente todo. Se produce el primer cambio en nuestra mente, un cambio que literalmente nos deja “extasiados”. De ahí en adelante todo es transformación, todo es cambio, todo es milagro.

La aparición del Curso de Milagros así como la aparición del Grupo de Estudio en la vida de cada persona no es para nada casual. La persona ha pedido una respuesta, y esta llega en la forma, en el lenguaje y momento indicado.

El trabajo sugerido en el entorno de un Grupo de Estudio es de un año, si bien el proceso es personal e individual, y este tiempo varía con cada participante que adopta la filosofía del curso mientras crea vivir en un cuerpo.

Se puede ingresar a cualquiera de los Grupos de Estudio en cualquier momento. El momento estará determinado por la emoción y el deseo de cada persona, y este momento será perfecto.

Hay quienes a los pocos meses de haber empezado el trabajo con las enseñanzas de UCDM apoyándose en un Grupo de Estudio, sienten que pueden seguir su proceso fuera del entorno del mismo. Mientras que otros, parecen requerir de este apoyo por un tiempo más prologando. Ambas situaciones son perfectas.

El curso no pide nada en absoluto. No se requiere ser seguidor de ninguna religión específica, tener cierto nivel intelectual o académico, o haber transitado un camino previo para llegar a él. Incluso para vivir la transformación que nos ofrece el curso, no es indispensable que el participante crea en Dios. Se tiene derecho a todo sencillamente por razón de ser quienes somos, no por lo que hayamos hecho o dejado de hacer antes de tomar contacto con Un Curso de Milagros.

Jesús  nos invita a su curso y nos dice amorosamente que no importa lo que hayamos sido, o hayamos hecho antes de nuestro encuentro con las enseñanzas del mismo.

Sólo se requiere mente abierta y fundamentalmente una dosis de buena voluntad para que de la mano del Sabio Maestro Interno, mediante la práctica del genuino perdón, perdón que no perdona nada real, sanemos nuestras relaciones, iluminando cada uno de los rincones oscuros de nuestra mente dormida, recordando quiénes somos, lo que vinimos a hacer aquí, y quiénes son cada uno de aquellos que llamamos “otros”.

En los Grupos de Estudio intercambiamos las experiencias vividas entre sesión y sesión, develamos las dudas producto de la lectura del texto y la aplicación práctica de las lecciones o ejercicios, y observamos los diferentes estados emocionales por los que pasa nuestra mente durante el proceso.

Se constata como cada uno a su ritmo, en un tiempo sencillamente perfecto va integrando los conceptos que el curso plantea, apoyándonos en la confrontación de nuestro ego y en evitar la complacencia y el autoengaño, estados a los que se llega fácilmente cuando se realiza el proceso sin el apoyo de un grupo.

El Grupo es en todo momento guiado por el Espíritu, el único Terapeuta, quién habla a los participantes través del maestro de Dios, y del grupo.

El maestro de Dios o facilitador, momentánea-mente y temporal-mente conoce y maneja con una profundidad “diferente” los principios y postulados de Un Curso de Milagros, reconociendo en todo momento que las diferencias, son temporales y por lo tanto, no reales.

No obstante, cómo lo que “separa” al maestro de Dios del grupo es un conocimiento “temporal”, y el tiempo no es más que otra ilusión, existe la ilusión de que alguien va unos pasos delante del resto. Ellos son los que el curso llama los maestros de Dios. Dice Jesús acerca de ellos:

“Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. Sus atributos consisten únicamente en esto:    de alguna manera y en algún lugar ha elegido deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás”…

“Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna religión”…

“Los maestros de Dios son los que han respondido. La Llamada es universal y está activa en todo momento y en todas partes. Dicha Llamada invoca a los maestros a que hablen a favor de Ella y a que rediman al mundo. Muchos la oyen, pero muy pocos responden. Sin embargo, es sólo cuestión de tiempo. Todo el mundo responderá al final…”

“El terapeuta es sólo un maestro de Dios un poco más especializado. Aprende enseñando, y cuanto más avanzado, más enseña y más aprende. Más sea cual sea la fase en la que se encuentre, habrá pacientes que lo necesitarán tal como es”…

“Su función es ahorrar tiempo”…

“Cada maestro de Dios tiene su propio curso. La estructura de éste varía enormemente, así como los medios particulares de enseñanza empleados. El contenido del curso, no obstante, nunca varía”…

“Su tema central es siempre: El Hijo de Dios es inocente y en su inocencia radica su salvación”…

“Al tiempo no obstante, le llegará su final, y propiciar ese final es la función de los maestros de Dios, pues el tiempo está en sus manos”…

“Y así es como el alumno y el maestro parecen reunirse en el presente, encontrándose el uno con el otro como si nunca antes se hubiesen conocido”…

“El alumno llega en el momento oportuno al lugar oportuno. Esto es inevitable, pues hizo la elección correcta en aquel viejo instante que ahora revive”…

“El maestro hizo asimismo una elección inevitable en ese pasado remoto”

“Lo que la Voluntad de Dios dispone solo da la impresión de que toma tiempo para cumplirse”…

“Cuando alumno y maestro se encuentran, da comienzo una situación de enseñanza –aprendizaje, ya que el maestro no es quien realmente imparte la enseñanza.

“Siempre que dos hermano se juntan con el propósito de aprender, el Maestro de Dios les habla”…

Estos son algunos de los pensamientos del Maestro, acerca de lo que el Curso de Milagros considera la relación terapéutica, entendiendo por esta, todo encuentro sin excepción, dentro de los cuales, también se incluyen los Grupos de Estudio.

 

Las Preguntas Más Frecuentes de UCDM

1.- ¿Es UCDM, parte de la corriente New Age ?

No tiene nada que ver. Es una filosofía de vida, transformadora, con un mensaje que se nos vino a transmitir hace casi 2500 años. No integra la corriente llamada Nueva Era, que por otra parte, es un intento por espiritualizar al ego. Un Curso de Milagros, es un camino específico, práctico. No tiene nada que ver con formas, con pedir, o decretar.  Se basa en agradecer, en bendecir toda situación, pues nos muesta, que cada ocasión, sin excepción, es una verdadera oportunidad de practicar el perdón, lo único que nos permitirá des-hacer el sueño en el caímos hace eones de tiempo. Nos muestra que aquí no vinimos a experimentar, ni a aprender nada, sino que, producto de un pensamiento de olvido, soñamos estar aquí, mientras permanecemos eternamente donde se nos ubicó, una vez y para siempre, por parte de la Fuente.  

2.- ¿Qué papel juegan mis relaciones en la práctica del Curso de Milagros?

Son fundamentales. Son la “cancha”, la “arena” donde practicar el perdón. En nuestras relaciones, es donde se esconde el ego. Ego que hemos de des-hacer si deseamos salir de la opresión mental, del sueño de dolor y separación. Del des-hacimiento del ego depende ni más, ni menos, que nos desprendamos de todo lo que nos duele, y que podamos salir del encarcelamiento en el que soñamos estar metidos. Es en nuestras relaciones, todas sin excepción, donde debemos praticar el perdón, (un perdón que reconoce que nadie nos hizo nada). Allí está exactamente, la puerta de salida del olvido.  En nuestras relaciones, detrás de todo lo que nos duele, es donde encontraremos regocijo, calma, y la paz tan anhelada.  Al iluminar cada rincón de nuestra mente ( las relaciones ), mirando de frente todo lo que creemos que se nos ha hecho, todo aquello por lo que creemos estar sufriendo, todo lo abandonado que decimos sentirnos, reconociendo que, no somos la víctima del mundo, ni de nadie, y ofreciendo posteriormente, todo este dolor al Espíritu, pidiendo que se nos ayude a verlo de otra manera, es como llevaremos luz cada aspecto oscuro de nuestro pensamiento, sintiendonos cada vez más libres de equipaje en el imaginario viaje sin distancia de regreso a casa.

3.- ¿ Qué es el perdón ?

Pasar por alto. El reconocimiento que nada, ni nadie me hizo nada. No pasa por alto verdades sino ilusiones. Pasa por alto la ilusión de que alguien nos hizo algo. Es la manifestación más elevada del amor en este plano. No tiene nada que ver con el perdón que practica la iglesia, el cual es un reaparto de culpas, y clama por castigo. El perdón real, un acto de amor, no puede llevar ni una pizca de juicio. El perdón real olvida (recuerdo detalles de lo sucedido, pero SIN emoción adversa). Tres pasos según nos enseña UCDM:

I.- Reconozco que todo lo que aparece en mi experiencia, es mío, yo mismo lo convoqué y se me concede tal y como lo pedí. Reconozco que no soy la víctima de nada, ni de nadie.

II.- Mirar de frente sin negación, sin filtro, sin análisis lo que estoy sintiendo, como un observador,  y asumir que estoy, triste, molesto, iracundo, enojado, frustrado, celoso, deprimido, alegre, etc., cualquiera sea la emoción,  por aquello que creo que me está sucediendo. Una vez que defino la emoción, que la miro sin negación, aceptandola, de manera completamente honesta, pido ayuda ( es vital la asistencia desde fuera del sistema del ego ), para que se me permita “ver esto ( lo que me duele ), de otra manera, o con los ojos del amor”. Este pedido ha de ir sin ninguna expectativa sobre tiempos o cambios en las formas. No puedo pedir ayuda para ver algo de otra manera, y a la vez, anhelar que una determinada situación o persona, se comporte de una manera específica, según mis deseos. Esto no es pedir, ni soltar, es condicionar, y allí, donde hay condicionamiento o expectativa, el amor no puede entrar.  

III.- El tercer paso, consistem simplemente en contemplar, sin obstruir, como todo se mueve hacia donde tiene que moverse, de una manera completamente perfecta.

4.- ¿Regresaremos a casa?

No hay ningún lugar al que regresar, ya que no nos hemos movido ni una milésima de micromilímetro de donde fuimos ubicados una vez y para siempre por nuestra Fuente, el Amor.  Estamos en Dios, soñando con el exilio. No habrá ascención, ni regreso ya que estamos en Dios de donde jamás nos hemos apartado. No ha habido separación, ni hemos perdido la identidad. Sólo la hemos olvidado, y estamos en pleno proceso de recordar.

5.- ¿Qué papel juega el mundo de la ilusión en nuestro proceso de recordar?

El mundo material y físico, el mundo del ego con todas sus estucturas, conspira para que el sueño de olvido continue. Todas las esrtructuras fabricadas en el mundo del ego (medios de in-comunicación, sociedad de consumo, sistema educativo, universidades, escuelas, gobiernos, iglesia, política, sistema financiero, bancos, coorporaciones, sistema de “salud”, empresas de alimentos chatarra, industria del entretenimiento,  espectáculos deportivos,  famacéuticas), intentarán mantenernos dormidos, profundizando el proceso de olvido a través de infinidad de mecanismos distractores que aparentarán ayudarnos a ser “más felices”, cuando en realidad, buscan que permanezcamos durmiendo en el sueño de separación para beneplácito de todos los que se benefician con nuestra hipnósis, y ostentan el control dentro del sueño. Negar la existencia de estas estructuras, argumentando que todo es parte del sueño, y mirar para otro lado haciendo que no existen cuando a diario nos valemos de ellas aún, es la negación y renuencia asumir nuestro papel, de la que habla Un Curso de Milagros, haciendonos santos de antemano. Mirar todo esto de frente, arrojar luz sobre estos aspectos oscuros de la mente colectiva, y actuar en consecuencia, es asumir la responsabilidad que nos toca  como agentes activos en el proceso de despertar,  valientes ayudantes en el  proceso de recordar quienes somos, desde dentro de la matrix.   

6.- ¿Tiene sentido luchar, pelear por cambiar aspectos de mi vda que no me gustan?

No tiene sentido en absoluto intentar cambios afuera. Todo lo que llamamos afuera, nuestras relaciones, desde las más “importantes”, hasta las más “insignificantes”, son el reflejo, la sombra, la proyección de pensamientos instalados en nuestra mente. No tiene sentido pelear contra la proyección y dejar intacto el motor que genera dicha proyección. Pelear con el afuera, intentar organizarte para controlar aspectos externos del sueño, es verdaderamente una perdida de tiempo, pues dejan la causa sin tocar y el miedo, la culpa, la enfermedad volverá a arremeter y re-aparecerán. Movimientos, organizaciones, asociaciones reunidas con el motivo de cambiar el mundo, sólo perpetuan el sueño. El verdadero trabajo, está en imperar un cambio en nuestra mente, en la forma de mirar el mundo, no en intentar cambiar aspectos del mundo del sueño, todo irreales por cierto.    

7.- ¿Como se originó UCDM?

Helen Schucman, psicóloga y educadora de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Columbia en Nueva York, intelectualmente conservadora y de ideología atea como se auto definía, cansada de sus sentimientos de agresividad y de ira, fue la receptora y escriba de la información de Un Curso de Milagros.
Al cuestionarse sobre su vida y hacer la misma afirmación que todos hemos hecho en algún momento: “tiene que haber otro camino”, comenzó a recibir la información del Curso de Milagros a través de un proceso de dictado interno. Así apareció “el otro camino”.

Esta afirmación que realizó la doctora Schucman, fue la “pequeña dosis de buena voluntad” a la que el Curso de Milagros hace referencia y a cambio de la cual, se nos devuelve todo.

8.- ¿Por qué el titulo de Un Curso de Milagros?

El título lo proporcionó el propio Jesús al dictarle a la escriba del curso: “Este es Un Curso de Milagros”.
El Milagro al que hace referencia el Curso a diferencia del concepto tradicional de milagro, es la corrección de percepción que se produce en nuestra mente a cerca de Quienes Somos.
Al cambiar la percepción sobre nuestra identidad, empezamos a percibir un mundo nuevo, literalmente hemos re-nacido. Se ha producido el verdadero Milagro.
El Curso persigue un objetivo central, es el de recordarnos el poder inconmensurable de nuestro pensamiento, de nuestra mente. Nos recuerda que somos nosotros con nuestra mente poderosa, creada a imagen y semejanza de la Fuente, quienes damos origen a todo lo que nos acontece.
Menciona Jesús en el Capítulo 28 del Texto:
“…el milagro no te despierta, simplemente te muestra quien es el soñador. Te enseña mientras estás dormido puedes elegir entre diferentes sueños…
…el milagro establece que estás teniendo un sueño y que su contenido, no es real.

…el milagro te devuelve la causa del miedo a ti que lo inventaste.”

9.- ¿Qué cambios producirá Un Curso de Milagros en mi vida?

Un Curso de Milagros no produce cambios en nada externo a nuestra mente, ya que nada externo existe. Lo que vemos “fuera” es la proyección de nuestros pensamientos internos.
La práctica del Curso, el cambio de percepción de la mano del Espíritu Santo, no realiza cambios en el plano físico, en la materia pues sabe perfectamente que ello es ilusión, o bien, parte de lo que denominamos el sueño. Un Curso de Milagros, no es un método para conseguir pareja, ni lugares de estacionamiento, ni curar enfermedades, o para hacer dinero. Un Curso de Milagros es un proceso de entrenamiento mental, mediante el cual corregimos la percepción acerca de quiénes somos. Cómo efecto,  resultado de dicha corrección, percibimos un mundo nuevo, un mundo de salud, abundancia, dicha, paz y armonía en todo aspecto, un mundo sin el miedo,  sin el generador de todo sufrimiento.
Vamos viendo claramente como convocamos a nuestra experiencia, mediante el pensamiento consciente o inconsciente, todas y cada una de las cosas, situaciones y personas que dan testimonio del concepto que tenemos acerca de nosotros. Todo lo que aparenta existir “fuera”, todo lo que vemos en nuestro entorno, es el producto de ideas, de pensamientos que previamente instalamos en nuestra mente, acerca de quienes creemos ser.
Instalamos un pensamiento, una idea sobre nosotros, y luego, el cuerpo, mediante los sentidos, sale a buscar testimonio, de todo aquello que comprueba dicha idea, fabricando lo que llamamos “realidad”. Así veremos, lo que previamente, dijimos a los sentidos que “teníamos” que percibir. La idea que tenemos acerca de quienes somos, es el motor de busqueda, el generador de todo lo que convocamos a nuestra experiencia.

10.- ¿Qué cambios producirá Un Curso de Milagros en la vida de quienes se encuentran en mi entorno?

Un Curso de Milagros es un programa de crecimiento personal que nos permite trabajar sobre nosotros, cambiando individualmente, y a su vez, mostrando que es posible “una forma distinta de percibir y vivir el mundo”. Como el efecto de dicho cambio en nosotros, cambia también la percepción, la forma en la que vemos a todos aquellos a los que llamamos “los otros”. Así, el  Curso nos induce a entender que todos aquellos a los que percibimos separados de nosotros, mediante un cuerpo, un nombre, una vida aparentemente distinta, y distante de la nuestra, son parte de nuestra experiencia común, y que lejos de estar separados estamos todos, sin excepción relacionados estrechamente como parte de una misma realidad, de una misma mente, una identidad colectiva, que todos sin excepción, compartimos. Las relaciones que tenemos al iniciar este camino de transofrmación, son el reflejo fiel de nuestros pensamientos en ese momento, de todo lo que nos hemos dicho acerca de nosotros. La motivación para realizar este proceso, para adentrarnos en este profundo y auténtico cambio, no puede ser cambiar a “otros”, ya que como vimos, esos “otros”, son mis pensamientos reflejados “fueraz”. Nuestra motivación central tiene que ser cambiar nosotros. El único cambio, se realiza en la mente de aquel que desea el cambio y que desea por sobre todo, una “manera distinta de hacer las cosas”. Si bien es un proceso individual, sin duda influye en todos aquellos que intervienen en nuestra experiencia, mostrando un camino distinto. Al obrarse el cambio en nosotros, generaremos “movimientos” en todas nuestras relaciones como efecto. Algunos acompañarán este cambio sumandose a la cruzada por des-hacer la hipnosis colectiva. Otros sencillamente se apartarán alejado por los reflectores de la luz, considerandola una amenaza. Y todo será sencillamente perfecto.                      

11.- ¿Puedo seguir las enseñanzas de Un curso de Milagros aun si mi pareja no lo estudia?

Efectivamente. A través del cambio de percepción que propone Un Curso de Milagros, recordaremos como relacionarnos desde nuestro Ser, como hacer de las relaciones verdaderas experiencias de transformación. La “arena” del Curso de Milagros, son precisamente nuestras relaciones. Al iniciar el camino de cambio interno, nos relacionamos desde el personaje, desde un ego que cree que carece de “algo”, y sale a buscar en una pareja, un “satisfactor” para dicha carencia. De esta manera nos relacionamos a través del miedo, de la idea de  vacío interno, un vacío que “otra persona” puede llenar. Así entablamos lo que el Curso llama relaciones especiales. Al cambiar nuestra percepción, bajo un plano de libertad, percibiéndonos como auténticos seres completos, estableceremos relaciones desde nuestra plenitud, ya no basadas en la idea de que nos falta algo, sino en todo aquello que deseamos extender o compartir. Ello es lo que en definitiva nos une a “otro”. Todas nuestras relaciones, al hacer el cambio que el Curso propone, de la mano del Espíritu Santo, se “moverán” hacia un plano de santidad. Lo cual no significa, necesariamente, que sigamos juntos físicamente con la otra persona. Lo importante es donde están nuestras mentes luego del milagro, n0 donde están nuestros cuerpos.   

12.- ¿Debo pertenecer a alguna religión para seguir las enseñanzas de Un Curso de Milagros?

En absoluto. El el Cielo no hay católicos, musulmanes, judíos, budistas, o practicantes de Un Curso de Milagos. Sin importar la religión que profesamos, podemos seguir las enseñanzas de UCDM, considerando que la propuesta del Curso es realizar un cambio en la percepción acerca de quienes somos, una nueva forma de pensarnos, de percibirnos, sin importar las creencias que abrigamos antes, ni durante el proceso. El mensaje de Un Curso de Milagros, pide tan poco, que, más allá de las creencias, de la religión, el culto, o las costumbres, la filosofía, orígen, mentalidad de la persona, de  mente y corazón abiertos, el cambio termina produciendose de todas formas.

13.- ¿Porque se utiliza lenguaje Cristiano?

El Curso de Milagros ha sido un dictado de Jesús con un lenguaje contemporáneo y enfocado al mundo occidental del Siglo XX. Otras regiones y lugares del mundo tienen sus propios caminos espirituales tan validos como el de Un Curso de Milagros. Como señala el propio Jesús en el texto:
“Una teología universal es imposible, mientras que una experiencia universal no solo es posible sino necesaria. Alcanzar esa experiencia es lo que el curso se propone”

14.- ¿Es “mejor” Un Curso de Milagros a otros caminos espirituales?

Un Curso de Milagros sostiene que el concepto de niveles es propio de una mente que cree en división, en la separación. No existen caminos mejores o peores, buenos o malos, inferiores o superiores para llegar a Dios. Solo existe el camino a Dios y muchas formas de transitar por él. Todas válidas. Menciona Jesús en el Manual del Maestro:
“Este manual está dedicado a una enseñanza especial y dirigido a aquellos maestros que enseñan una forma particular del curso universal. Existen muchas otras formas, todas con el mismo desenlace”.

15.- ¿En cuánto tiempo se logra el aprendizaje propuesto por Un Curso de Milagros?

Nada indica que el curso culmina en un año, si bien el Libro de Ejercicios o Lecciones nos plantea 365 ejercicios que se suman a los 31 capítulos y al Manual del Maestro. Incluso Jesús nos recuerda: “Este curso es un comienzo, no un final”.
El tiempo de un año, es el tiempo “sugerido” para llegar a entender los procesos mentales, la terminología del curso, sus herramientas, su mensaje. Nada dice que en un año el proceso haya culminado.
Como mencionamos en las preguntas anteriores este es un proceso individual de cambio de percepción. Es una filosofía de vida y cada persona, dependiendo del deseo de despertar, avanzará a su ritmo, motivada e impulsada por dicho deseo, en un proceso de transformación perfecto.

16.- ¿Qué es la separación?

La separación es a “loca idea de la cual el Hijo de Dios olvidó reirse y tomó demasiado en serio”. Es lo que dió comienzo a todo este sueño de pesadilla.  Mediante este proceso nació el miedo, la culpa, la idea de escasez y vacío. Nació el ego,, la dualidad, el mundo de opuestos y la idea de que habiamos hecho, como Hijo de Dios, algo indebido por lo que debíamos ser castigados.  Una vez instalado este pensamiento ego en la mente colectiva, fabricó toda serie de estructuras para mantener y perpetuar el sueño desde dentro de la matrix. Estas estructuras todas hablan a favor del “padre” que las originó. Así nació la economía con su idea de escasez, clases y desigualdad. Nació la educación, con la idea de formar seres que compiten unos contra otros por destacarse y sobresalir a cualquier precio, nació la iglesia que habla en favor de un dios de culpa, castigo, un dios vengativo, un camino de clavos, espinas y cruces,  y dieron comienzo todas las demas estructuras del ego, que intentan perpetuar por todos los medios la continuidad del sueño de separación.  Es a través del perdón, un acto de mirar de frente las ilusiones sin miedo, como finalmente, borraremos de la faz de la tierra al ego, y junto con él, a todo el andamiaje que lo sostiene, andamiaje que a diario, vemos desmoronarse vertiginosamente, y que finalmente desaparecerá en la nada de la cual proviene.

17.- ¿De qué Dios habla Un Curso de Milagros?

Para Un Curso de Milagros a diferencia de lo que indican muchas creencias, Dios no creo el mundo que percibimos. Dios nada tiene que ver con un mundo de cuerpos, de finitud, de limitación y escasez, de unos contra otros, de nacimientos y muertes. Ciertamente si tuviera algo que ver Dios con este mundo, sería un Dios cruel no un Dios de amor.  Fuimos nosotros, en el “sueño de la separación y olvido”, los que dimos origen a todo el mundo que percibimos, como el fiel reflejo de la supuesta guerra contra el amor. El mundo que percibimos fue la fabricación del Hijo de Dios soñando que está en guerra contra su Padre. Es la fiel representación del escondite que el Hijo fabricó para que el Amor no lo encontrara. Así nos escondimos detrás de una estructura que ciertamente nada tiene que ver con el Amor real.  Un Curso de Milagros hace referencia a un Dios que crea lo Eterno, que creó una vez y para siempre, que no entiende de dualidades, de conceptos de bueno, malo, lindo, feo, mejor o peor. Un Dios que creó lo inmutable, nada tiene que ver con lo perecedero, con lo que marchita, ni con lo cambiante. El  Dios de Un Curso de Milagros, no entiende de pecado, de culpa ni sacrificio y menos de castigo. Un Curso de Milagros no habla de un Dios que Crea a su Hijo como extensión de su  Amor, para luego perseguirlo y castigarlo por sus “pecados”.  Así piensa el dios ego, el único que cree en castigos, cruces, clavos y espinas. Esto nada tiene que ver con el Dios del Amor.

18.- ¿Es necesario estudiar Un Curso de Milagros a través de un grupo de estudio?

No es imprescindible comenzar en un grupo de estudio. No obstante, es importante apoyarnos al inicio al menos en uno.. El grupo ayuda a no caer en auto-complascencias, ni condecendencia con nuestros egos. La única finalidad del grupo de estudio, es hacer prescindible lo antes posible, mostrando a cada participante que puede estudiar el curso sin requerir de estructuras que lo aten. Precisamente, la finalidad y fuerza del Curso, es mostrar que la mente puede libremente regresar a Dios sin requerimiento de intermediarios, ni instituciones o agrupaciones de ningún tipo.

 19.- ¿Por qué se paga una cuota en algunos grupos de estudio si las enseñanzas son gratuitas?

No se paga  nunca por las enseñanzas que se imparten en los grupos de estudio. Se realiza un aporte o pago que contribuye con el funcionamiento y la organización de la reunión de grupo de estudio.  Hay personas que se dedican en tiempo completo al estudio de las enseñanzas de Un Curso de Milagros y a la difusión de las mismas, y ciertamente , estas personas reciben una contribución por tal actividad.  No obstante, nadie ha de quedar afuera de ninguna reunión de Un Curso de Milagros por no poder realizar aporte.

20.-¿ Hay asociaciones,  instituciones que nuclean a maestros o estudiantes de Un Curso de Milagros?

La única institucion reconocida es la Fundación para la Paz  Interior www.acim.org  quien edita el texto de Un Curso de Milagros. No existen instituciones, iglesias, ni asociaciones que nucleen o dirijan de alguna manera, el estudio del Curso. De ser así se perdería la esencia de dicha enseñanza que es especialmente libre de toda organización o institución “oficial”.

Los 50 Principios del Milagro

1.- No hay grados de dificultad en los milagros. No hay ninguno que sea más “difícil” o más “grande” que otro. Todos son iguales. Todas las expresiones de amor son máximas.

La ilusión es siempre ilusión, más allá de la forma que adopte, y por ende se des-hace siempre de la misma manera, mediante un milagro.

Para el milagro, la ilusión es ilusión y la verdad es verdad. No hay ilusiones más ilusorias que otras. Ni verdades más verdaderas.

No existe grado de dificultad en absoluto, ya que todos los problemas son el mismo problema. La idea de percibirnos separados de Dios. El mundo que vemos, es producto de nuestra percepción de ello.

Por lo tanto, si nos percibimos culpables, percibimos un mundo que da testimonio de dicha culpabilidad. Mientras que veremos un mundo diametralmente opuesto, si nuestra percepción acerca de nosotros, es de inocencia.

El corregir la percepción a través del Espíritu Santo, mediante la aplicación del auténtico perdón, nos permite percibir correctamente a todas y cada una de las situaciones donde hemos juzgado, como parte de una maravillosa experiencia de aprendizaje y crecimiento, pasando así de un mundo de culpabilidad, juicio y miedo, a uno de inocencia, paz y amor. Este es el verdadero milagro.

2.- Los Milagros – de por sí – no importan. Lo único que importa es su Origen, El Cual está más allá de toda posible evaluación.

El milagro no importa ya que es una corrección, una ilusión para un mundo de ilusiones, pues sólo en la ilusión o sueño, podemos pensar que hay algo en lo eterno que corregir.

Lo importante, el Origen del milagro, habla de la Presencia divina en nuestra mente, de la presencia de Dios a través del Espíritu Santo. El Origen del milagro siempre es Dios, el Espíritu Santo, Cristo, es lo único relevante en todo el proceso.

3.- Los milagros ocurren naturalmente como expresiones de amor. El verdadero milagro es el amor que los inspira, ósea Dios. En este sentido todo lo que procede del amor es un milagro.

4.- Todos los milagros significan vida, y Dios es el Dador de la vida. Su Voz te guiará muy concretamente, se te dirá todo lo que necesitas saber.

Cuando se habla de vida, se habla de un concepto muy diferente al que conocemos de vida aquí en la tierra, en el mundo de las formas, de tiempo y espacio, el mundo del cuerpo.

La voz del Espíritu Santo nos guiará, es decir, nos dirá todo lo que necesitamos saber para conducirnos de regreso al hogar, a la paz, si a través de nuestro “mínimo de buena voluntad”, aceptamos su conducción.

5.- Los milagros son hábitos, y deben ser involuntarios. No deben controlarse conscientemente.           Los milagros seleccionados conscientemente pueden proceder de un falso asesoramiento.

El milagro es aplicable a toda situación, imparcialmente. Es decir hemos de entregar al Espíritu Santo y pedir ver “esto” de otra manera, cuando haya situaciones que muevan de alguna forma nuestra paz interior.  Ser realmente humildes y pedir Su intervención para propiciar un cambio de percepción en la mente, no en la forma, que nos permita ver las cosas de otra manera, sin “reservarnos” nada, creyendo que podremos manejarlo a nuestro modo, a nuestro antojo.

Cuando el perdón, el “manejo” de toda situación se lo entrego (mínimo de buena voluntad) al Espíritu Santo, éste me guiará dulcemente a un estado de paz mental sin igual “acomodando” incluso, hasta el más mínimo detalle. Si por el contrario, en ocasiones pido ayuda, pero en otras, deseo hacer las cosas por mi cuenta, seguro seré presa de un mal asesoramiento por parte del ego.

6.- Los milagros son naturales. Cuando no ocurren, es que algo anda mal.

El milagro ha de ser nuestro estado natural. Provenimos del amor, por lo tanto, el amor, la dicha, la paz, la armonía, la felicidad son nuestro estado natural. Si no vivo en dicha plena y absoluta, no estoy en mi estado natural. Algún obstáculo (juicio) hemos interpuesto entre la paz y nosotros, que nos está impidiendo percibir correctamente.

7.- Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesario una purificación.

El milagro no es selectivo, aplica a todos las partes de la Filiación, a todas las personas por igual, aplica a todos los Hijos de Dios imparcialmente. Todos estamos unidos por una misma mente a la que llamamos Mente Uno o Filiación.

La purificación, alude a “desechar” todos aquellos pensamientos de distorsión acerca de quiénes somos.

“Vende todo, regálalo a los pobres y sígueme”. No habla de lo material, sino de los pensamientos que requieren purificación. “Vende todo” es: replantéate, suelta y abandona todo concepto aprendido en el pasado y sígueme con mente abierta, receptiva.

8.- Los milagros curan porque suplen una falta; los obran aquellos que temporalmente tienen más para aquellos que temporalmente tienen menos.

Los milagros suplen una falta. Los milagros remplazan la idea de escasez en la mente que cree que le falta algo, y la sustituyen por la idea de plenitud, de abundancia.

Los obra una mente que está en paz, desde un estado mental de plenitud, para aquellos que aún creen no poseerla.

9.- Los milagros son una especie de intercambio. Como toda expresión de amor que en el autentico sentido de la palabra es siempre milagrosa, dicho intercambio invierte las leyes físicas. Brindan más amor tanto al que da como al que recibe.

El mundo de lo físico, de la forma, el mundo del ego, nos ha enseñado que al dar algo, dividimos su propiedad y nos quedamos con “menos”.

El milagro invierte esas leyes físicas, mostrándonos que al dar, no perdemos, sino que por el contrario, multiplicamos aquello que poseemos. Si todo es una idea, un pensamiento, al compartirlo y ser adoptado por otro, esta idea se afianza en quien la adopta y se reafirma en nosotros.

Por otra parte, si siempre es a nosotros mismos a quien damos, cuanto más damos, más recibiremos.

10.- Cuando se obran milagros en vista de hacer de ellos un espectáculo para atraer creyentes, es que no se ha comprendido su propósito.

La Filiación, todos los Hijos de Dios, sin excepción, contamos con el mismo poder creativo en la mente.

Cuando se obran milagros para mostrar que se cuenta con algo con lo que no todos contamos, se confunde el milagro del que habla el Curso, con la magia.

Si se quiere hacer ver que contamos con algún atributo “especial” con el que no todos cuentan, con algún “don” que me fue otorgado por ser “diferente” del resto, y que dicho “poder” es exclusivo de “algunos” que lo utilizan para lograr cambios en otros, se está hablando de magia y no de milagros.

Dios el Padre, creó a su Hijo perfecto, pleno, sin excepciones, a todos indistinta e imparcialmente, a Su Imagen y Semejanza, con el mismo poder en nuestra mente, unida eternamente a la de Él a través del Espíritu Santo.

El que algunos contaran con ciertos atributos y otros carecieran de ellos, hablaría de niveles en la Creación, de mejores y peores, de más aptos y menos aptos. Esto nada tiene que ver con el Dios del Amor, el Dios de Un Curso de Milagros.

11.- La oración es el vehículo de los milagros. Es el medio de comunicación entre el lo creado y el Creador. Por medio de la oración se recibe amor y por medio de los milagros se expresa amor.

La única oración válida es la del Perdón, dice el Curso.

El perdón es sinónimo de bendición, de aceptación, de no juicio, de entregar, de fluir, de soltar, de agradecer. Al bendecir cuanta situación parece sucedernos, sin excepción, entramos en la frecuencia de que todo es perfecto, ello propicia una comunicación perfecta con todo y con todos. Esto es expresar amor. Un estado de absoluta aceptación, de no resistencia a nada de lo ocurre. No hay juicios, no hay comparaciones, no hay compulsión porque nada sea diferente de como simplemente es.

Entonces, sencillamente hay comunicación. Así, se produce el verdadero milagro.

12.- Los milagros son pensamientos. Los pensamientos pueden representar el nivel inferior o corporal de experiencia, o el nivel superior o espiritual de experiencia. Uno de ellos da lugar a lo físico, el otro crea lo espiritual.

Los milagros son pensamientos ya que son cambios en el nivel de la mente, corrección en la percepción, en la forma de pensar acerca de nosotros. A través de pensamientos inferiores, a través de la percepción hemos fabricado el mundo físico, el mundo de la forma, de la materia y el cuerpo. A través de pensamientos de nivel superior, mantenemos la conexión con nuestra mente superior, la Mente Recta, la morada del Espíritu Santo.

13.- Los milagros son a la vez comienzos y finales, y así, alteran el orden temporal. Son siempre afirmaciones de renacimiento, que parecen retroceder, pero que en realidad van hacia delante. Cancelan el pasado en el presente, y así liberan el futuro.

Al producirse en mi mente la corrección de percepción guiada por el Espíritu Santo, éste que conoce sólo de eternidad, trabaja en el presente, corrigiendo el pasado y proyectando el futuro libre de culpa.

Cuando “sanamos” una situación y la trascendemos, esa situación que estamos sanando en el ahora, cierra todas las puertas abiertas de ese orden (apego, desconfianza, falta de fe, inseguridad, carencia, miedo) que quedaron abiertas en situaciones vividas en nuestro pasado, y al sanar verdaderamente, no se presentará más en el futuro. “Una vez que la lección se aprendió, el maestro desaparece”. Hemos trascendido esa asignatura o nivel de aprendizaje, a través del milagro. Nuestra mente literalmente ha renacido con respecto a ese tema sanado.

14.- Los milagros dan fe de la verdad. Son convincentes porque proceden de la convicción. Sin convicción degeneran en magia, que es insensata, y por lo tanto, destructiva; o más bien, el uso no creativo de la mente.

Este principio nos habla de la verdadera fe, la confianza de que el cambio de percepción se producirá en nosotros. Nos habla de la convicción de que al entregar al Espíritu Santo todo problema aparente, toda situación, ésta se resolverá a favor de nuestra paz mental.

El uso no creativo de la mente, la magia, aparece cuando lejos de entregar el problema al Espíritu Santo, lo deseamos resolver nosotros por nuestra cuenta “a nuestro modo”.

15.- Todos los días deberían consagrarse a los milagros. El propósito del tiempo es que aprendas a usarlo en forma constructiva. El tiempo es, por lo tanto, un recurso de enseñanza y un medio para alcanzar un fin. El tiempo cesará cuando ya no sea útil para facilitar el aprendizaje.

Hemos de usar el tiempo como un medio al servicio del Gran Plan del retorno de la paz a nuestra mente.

El tiempo como cualquier otro recurso de enseñanza, de no usarse, se desperdicia y se pierde. La única finalidad del tiempo, es la de ayudarnos a regresar a casa. Entonces cada situación en la que parecemos encontrarnos, ha de ser usada a “nuestro favor” para perdonar, para dar un paso más en el despertar de la mente. Si no, literalmente está siendo desperdiciada, o usada para demorar el regreso.

16.- Los milagros son recursos de enseñanza para demostrar que dar es tan bienaventurado como recibir. Aumentan la fortaleza del que da y simultáneamente le dan fortaleza al que recibe.

Como nos señala Jesús en Un Curso de Milagros, “dar y recibir son parte de una misma cosa”. Cuando doy, es a mi mismo a quien doy, considerando que todos somos parte de la Mente Uno, la Mente del Hijo de Dios. Por lo tanto, recibiré exactamente aquello que ofrezca al mundo y a mis hermanos.

17.- Los milagros trascienden el cuerpo. Son cambios súbitos al dominio de lo invisible, más allá del nivel corporal. Por eso es por lo que curan.

Los milagros, trascienden el cuerpo ya que se producen en un nivel que está más allá del cuerpo, se producen en nivel de la mente, donde realmente se requiere el cambio, a nivel del pensamiento.

Curan realmente ya que trabajan sobre la causa del “problema“, no sobre el efecto.

Al corregir la percepción acerca de quiénes somos, a nivel de la mente, el cuerpo, una herramienta que en esencia es “neutra” se pone al servicio del Espíritu Santo y da testimonio de la corrección de pensamiento a través de su salud y fortaleza.

18.- El milagro es un servicio. Es el máximo servicio que le puedes prestar a otro. Es una manea de amar al prójimo como a ti mismo, en la que reconoces simultáneamente tu propia valía y la de él.

Al corregir la percepción sobre nosotros, corregimos la percepción sobre los demás, reconociendo nuestro valor, y el valor de cada parte de la Filiación.

Dice Un Curso de Milagros: “no puedes reconocer a tu Creador si pierdes de vista a la Creación”. Por lo tanto la mejor forma de llegar a Dios es a través de su Creación, reconociendo en cada persona, en cada hermano, a una parte inseparable de la Filiación.

El mejor tributo, la mejor ofrenda que podemos hacer a Quién nos otorgó el regalo de la vida eterna, es tener una percepción correcta, acertada de su Creación, bendecirla y dar testimonio de nuestra unicidad.

Por esta razón, el máximo regalo que podemos hacer a nuestros semejantes, y a nosotros mismos, es reconocerles y reconocernos como quiénes somos en realidad, parte del Todo al que pertenecemos.

19.- Los milagros hacen que las mentes sean una en Dios. Se basan en la cooperación porque la Filiación es la suma de todo lo que Dios creó. Los milagros reflejan, por lo tanto, las leyes de le eternidad, no las del tiempo.

El milagro, el cambio de percepción acerca de Quiénes somos, realizado por el Espíritu Santo, propicia un cambio de percepción en nosotros y nos invita amorosamente a cambiar de percepción acerca de “aquel” que tenemos frente. Al verle como parte nuestra, sanamos su percepción errónea, sanando la nuestra.

Como efecto de esta corrección, se produce un verdadero colapso en el tiempo, ya que sanamos el pasado y proyectamos un futuro libre completamente de culpabilidad.

El milagro refleja la ley de la eternidad, no es la eternidad, pues el milagro opera en el mundo del tiempo, no de lo eterno. El milagro es necesario aquí en el mundo de tiempo y espacio. En el cielo no se necesita.

20.- Los milagros despiertan nuevamente la consciencia de que el espíritu, no el cuerpo, es el altar de la verdad. Este reconocimiento es lo que confiere al milagro su poder curativo.

Este principio nos recuerda el verdadero poder que se encuentra en la mente, en el espíritu, no en el cuerpo, en lo físico. El cuerpo sólo obedece a la mente que le envía a buscar testimonio de la voz que ha decidido escuchar. El milagro tiene poder curativo ya que trabaja con la mente superior o espíritu, no con la mente inferior, el cuerpo.

21.- Los milagros son expresiones naturales de perdón. Por medio del milagro aceptas el perdón de Dios al extendérselo a otros.

Volvemos a la ley de Causa y Efecto, y a su esencia: dar y recibir es en verdad lo mismo.

Dios no perdona, pues nunca juzga. Lo que se acepta es el Amor de Dios al verlo en cada hermano, al ver la perfección en cada persona con quién entramos en contacto. Este es el concepto de impecabilidad en la visión, con el que tengo que ver a mi hermano. Sólo ver en él la marca universal de Dios. Nada más puede considerarse visión. Nada más es válido si realmente deseo ver la verdad.

Los milagros son expresiones naturales de perdón, la manifestación más elevada del amor en este mundo. A través del amor del perdón, un amor auténtico, cambiamos la percepción acerca de nosotros corrigiendo el único error que jamás cometimos, el pensar que estamos separados de nuestra Fuente.

22.- Los milagros se asocian con el miedo debido únicamente a la creencia de que la oscuridad tiene la capacidad de ocultar. Crees que lo que no puedes ver con los ojos del cuerpo no existe. Esta creencia te lleva a negar la visión espiritual.

Creemos que el no ver la imagen pecaminosa que consciente o inconscientemente hemos forjado de nosotros, ésta permanecerá oculta. Lo cierto es que, al proyectarla en otros, la atacamos perpetuándola y reforzándola de esta manera en nosotros. Por lo tanto la oscuridad o falta de visión correcta, nada puede ocultar en verdad, sólo disimular o distraer la visión.

No ver un problema con los ojos del cuerpo, trasladándolo al exterior y proyectándolo sobre otros, no logra, que dicho problema desaparezca. Por otra parte si decidimos ver con los ojos del cuerpo, y darle realidad a lo que estos muestran, estaremos restando todo el valor y veracidad que la visión espiritual nos ofrece.

23.- Los milagros reorganizan la percepción y colocan todos los niveles en su debida perspectiva. Esto cura ya que toda enfermedad es el resultado de una confusión de niveles.

Los milagros corrigen la percepción acerca de nosotros, de quiénes somos, de nuestro linaje, de nuestra herencia, corrigiendo a su vez la percepción que tenemos sobre todo lo demás. Al corregir, revalorizamos todo, basados en una visión diametralmente opuesta a la distorsión que traíamos.

La curación se produce como efecto de ver todo bajo un nuevo lente. Ponemos en orden la relación mente-cuerpo jerarquizando nuevamente la importancia de la mente sobre el cuerpo, y viendo el cuerpo como lo que es, un instrumento de comunicación al servicio de la mente que lo dirige.

24.- Los milagros te capacitan para curar a los enfermos y resucitar a los muertos porque tanto la enfermedad como la muerte son invenciones tuyas, y, por lo tanto, las puedes abolir. Tu mismo eres un milagro, capaz de crear a semejanza de tu Creador. Todo lo demás no es más que tu propia pesadilla y no existe. Solo las creaciones de luz son reales.

Como resultado de corregir la percepción acerca de quiénes somos, pasamos de un estado de culpabilidad a uno de inocencia, a través de la aplicación del perdón, a todo aquello que lejos de juzgar decidimos aceptar y bendecir.

Esto como efecto permite una nueva visión, sobre todos los temas, entre ellos la enfermedad y la muerte.

Ambos conceptos, al corregir nuestra percepción desaparecen, otorgándoles el verdadero rango de ilusiones. Pues “nada real puede ser amenazado”.

25.- Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón, que una vez completa, es la Expiación. La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo.

La Expiación como el Curso de Milagros lo señala, la única responsabilidad que debemos aceptar para nosotros mismos, constituye el des-hacer el error de percibirnos separados. Su herramienta básica para des-hacer dicho error es el perdón, y su campo de acción, las relaciones personales.

A través del perdón, corregimos la percepción de estar separados del Padre, lo que acarrea la gran culpabilidad que sentimos, pasando a un estado natural de inocencia del cual nunca realmente nos hemos apartado.

Al perdonar nuestro único error en el ahora, perdonando en el momento presente a todos y todo cuanto parece acontecer, dicho perdón, “cierra” puertas abiertas de sucesos pasados, en ese mismo orden de pensamiento, y nos proyecta a un futuro donde estos temas ya solucionados y perdonados, no vuelven a aparecer como asignaturas pendientes a resolver.

De esta manera el milagro “colapsa” el tiempo, operando en todas sus dimensiones. La Expiación opera todo el tiempo, ya que es aplicable a todo cuanto nos ocurre sin excepción.

26.- Los milagros representan tu liberación del miedo. “Expiar” significa “des-hacer”. Deshacer el miedo es un aspecto esencial del poder expiatorio de los milagros.

El milagro es una corrección, corrección de percepción que nos acerca al amor, des-haciendo el miedo.

Des-hacer también puede interpretarse como “no –hacer”, es decir, una vez que entregamos una situación que no estamos percibiendo correctamente, que altera nuestro estado de paz mental, al Espíritu Santo, si le dejamos actuar sin intromisiones, Él con todo el poder de Dios, des-hace el error de manera magistral, sin descuidar ningún detalle.

27.- Un milagro es una bendición universal de Dios a todos mis hermanos por mediación mía. Perdonar es el privilegio de los perdonados.

Jesús nuestro modelo a seguir como el primero de todos nosotros que completó el proceso de Expiación, es la mente Crística, la manifestación del Espíritu Santo, el Nexo, el Intermediario entre Dios y cada uno de nosotros, es quién verdaderamente propicia el milagro, no nosotros.

Nuestro papel es simplemente, despejar el camino de obstáculos para que Él lleve a cabo su ejecución, y esto lo hacemos a través de perdonar todos aquellos eventos y personas que convocamos a nuestra experiencia. De esta forma quitamos cualquier obstáculo para el trabajo de Jesús.

28.- Los milagros son un modo de liberarse del miedo. La revelación produce un estado en el que el miedo ya ha sido abolido. Los milagros son, por lo tanto, un medio, y la revelación, un fin.

Revelación y milagro son experiencias diferentes.

Durante la revelación no existe el miedo en absoluto, la manifestación de Dios en nosotros es total.        Es una experiencia de plenitud absoluta, una experiencia que no es duradera, por el contrario es pasajera, fugaz. De no ser así, no estaríamos más en este plano.

Por el contrario el milagro es una experiencia propia de “esta etapa” de sueño.

El milagro es una experiencia propia de este estado de consciencia, donde aún debemos usar el tiempo, soltar, entregar al Espíritu Santo todo aquello que nos perturba la paz, para trascender el miedo.

29.- Los milagros alaban a Dios a través de ti. Lo alaban al honrar a Sus creaciones, afirmando así la perfección de las mismas. Curan porque niegan la identificación con el cuerpo y afirman la identificación con el espíritu.

El milagro es la corrección de la percepción acerca de quiénes somos. Se logra al ver únicamente al Espíritu Santo en cada hermano, al ver perfección en cada uno de nosotros y no debilidad ni vulnerabilidad. Ésta por otra parte es la verdadera empatía.

De esta manera lo reforzamos tanto en él como en nosotros. Así se produce el milagro, la corrección de percepción en ambos, en nosotros y en el hermano que tenemos frente, en la experiencia. Así, a través del milagro nos vemos como lo que verdaderamente somos, espíritu invulnerable, fuerte, ilimitado, una expresión de la divinidad, espíritu teniendo una experiencia en lo corporal, y no un cuerpo en una experiencia espiritual.

30.- Dado que los milagros reconocen el espíritu, ajustan los niveles de percepción y los muestran en su debido lugar. Esto sitúa al espíritu en el centro, desde donde puede comunicarse directamente.

El milagro nos muestra el preciso nivel donde se encuentra “el problema”, en un error de pensamiento, en la mente y no en el cuerpo.

Nos muestra que el problema es nuestra idea de culpabilidad, más allá de la forma que adopta.              Nos permite ver que todo aparente problema, no es más que un error de pensamiento. Esto es lo que genera la sensación de ausencia de amor en nosotros, un amor que creemos perdido. Allí, a donde debe acudir el amor del Espíritu Santo en nuestra ayuda para rectificar la forma errónea en que nos percibimos. En ese Amor verdadero está nuestra esencia. Ahí el espíritu ocupa el papel central.

31.- Los milagros deben inspirar gratitud, no reverencia. Debes dar gracias a Dios por lo que realmente eres. Los Hijos de Dios son santos y los milagros honran su santidad que ellos pueden ocultar, mas nunca perder.

Debemos sentirnos agradecidos por la magnificencia del milagro, este maravilloso y majestuoso regalo de parte de nuestro Padre hacia nosotros, Sus Hijos. Sólo un amor ilimitado, profundo e incondicional, una expresión de Amor verdadero y auténtico puede traernos este regalo. Con el Padre, es con el único que hemos de tener reverencia o gratitud, pues es el verdadero artífice de un estado de consciencia latente en todos nosotros, estado que ante un  “mínimo de buena voluntad” aflora para guiarnos de regreso al hogar.

32.- Yo inspiro todos los milagros, que en realidad son intersecciones. Interceden a favor de tu santidad y santifican tus percepciones. Al ubicarte más allá de las leyes físicas te elevan a la esfera del orden celestial. En ese orden tú eres perfecto.

Jesús es la fuente de todos los milagros. Al optar por el milagro que es escuchar la voz de Dios, de Jesús, del Espíritu Santo, en lugar de la del Ego, estamos propiciando su intervención. Al invocar su intervención, pasamos del plano terrenal a actuar en el plano celestial, donde se recuerda nuestra perfección y se corrige la percepción sobre cualquier error que suponemos haber cometido.

Esta intervención es la convocatoria a nuestro “interprete”, quién juega su papel utilizando todo lo de este mundo y lo re-interpreta, lo re-codifica en nombre de Dios y de su reino, a favor de nuestra paz.

33.- Los milagros te honran porque eres digno de ser amado. Desvanecen las ilusiones que albergas a cerca de ti mismo y perciben la luz en ti. De esta forma, al liberarte de tus pensadillas, expían tus errores. Al liberar a tu mente de la prisión de tus ilusiones te restauran la cordura.

Nuevamente, como ya mencionamos, el milagro corrige la percepción acerca de quiénes somos. De esta manera se corrigen todos los errores que creemos haber cometido, y desaparecen las ilusiones que son los efectos de dichos errores.

34.- Los milagros le devuelven a la mente su llenura. Al expiar su sensación de carencia establecen perfecta protección. La fortaleza del espíritu no da cabida a intromisiones.

Al corregir la percepción en vuestra mente, re-aparece algo que siempre ha estado allí, que es parte de nuestro estado natural del Ser, la plenitud, la sensación de abundancia.

Sólo habíamos colocado una cortina frente a nuestra sensación de plenitud, pero jamás desapareció.

35.- Los milagros son expresiones de amor pero puede que no siempre tengan efectos observables.

Los milagros siempre ocurren, aunque en el plano material no siempre veamos sus efectos. Esto nos hace pensar, de guiarnos por los ojos del cuerpo, que nada está pasando. No obstante, el milagro está ocurriendo en el verdadero plano donde debe ocurrir, en la mente. La corrección se da en la mente no el plano físico donde intentar corregir algo, es simplemente creer en la magia y dejar todo igual.

36.- Los milagros son ejemplos de recto pensar que armonizan tus percepciones con la verdad tal como Dios la creó.

Recto pensar o mentalidad recta alude a pensar a través del Espíritu Santo, nuestro Maestro Interno, la Voz que habla por Dios dentro de nosotros desde la eternidad.

La Verdad tal como Dios la creó, es que todos somos Uno. Somos el mismo Hijo de Dios manifestado en muchos cuerpos, unidos por una Única mente.

37.- Un milagro es una corrección que yo introduzco en el pensamiento falso. Actúa como catalizador, disolviendo la percepción errónea y reorganizándola debidamente. Esto te coloca bajo el principio de la Expiación, donde la percepción sana. Hasta que esto no ocurra no podrás conocer el Orden Divino.

Nuevamente, este principio nos habla de la intervención de Cristo, del Espíritu Santo en la corrección de la percepción acerca de quiénes somos. Al des-hacer, de la mano del Espíritu Santo, y con el perdón genuino y verdadero como eje central, todo los errores que creemos haber cometido, están siendo expiados, caminando hacia una percepción correcta.

38.- El Espíritu Santo es el mecanismo de los milagros. El reconoce las creaciones de Dios así como tus ilusiones. Separa lo verdadero de lo falso mediante Su capacidad para percibir totalmente en vez de selectivamente.

El Espíritu Santo si se lo permitimos, sin interponer obstáculos (expectativas, deseos personales de que las cosas sean a nuestra manera, sueños, ap-egos a la forma, a los tiempos), re-interpreta absolutamente todo lo que hemos hecho en este mundo, todas nuestras relaciones y las evalúa en nombre de la Verdad de Dios, mostrándonos amorosamente, qué es verdad y qué es ilusión. Así una vez iniciado el camino de los milagros vemos “encajar” cada cosa en su lugar y en ocasiones, vemos desaparecer todo tipo de rituales, hábitos, costumbres y creencias. El sólo hecho de que desaparezcan, nos da la pauta de la irrealidad de éstos. “Nada real puede ser amenazado”.

El Espíritu Santo trabaja en este mundo de pasado, presente y futuro desde la Eternidad. Al guiarnos, evalúa cada situación, cada relación, cada cosa que hemos fabricado, sabiendo con exactitud cuál de todas ellas “juega a favor” de nuestra paz, cuál da testimonio de nuestra verdadera Identidad y cuál no. A estas últimas, simplemente las des-hace amorosamente.

39.- El milagro elimina el error porque el Espíritu Santo lo identifica como falso o irreal. Esto es lo mismo que decir que al percibirse la luz la oscuridad desaparece automáticamente.

Expiar, corregir, eliminar, des-hacer son todos sinónimos de lo que hace el Espíritu Santo. No hay diferentes errores, todos son parte del único error que nunca cometimos, pero que creemos real, el error de percibirnos separados de Dios.

40.- El milagro reconoce que todo el mundo es tu hermano así como mi hermano también. Es una manera de percibir la marca universal de Dios.

El milagro nos recuerda que todos somos Uno, el Unigénito Hijo de Dios. Cada uno de nosotros unidos como parte de la Filiación, a través de una misma Mente, y Cristo unido a nosotros como uno más en esa mente que compartimos.

El milagro corrige la percepción de la separación. Nos recuerda la unicidad. Nos habla de comunión de mente, de pensamiento compartido. Esa es la marca universal de Dios.

41.- El contenido perceptual de los milagros es la plenitud. De ahí que puedan corregir o redimir la errada percepción de carencia.

El milagro al corregir la percepción de separación, nos recuerda que somos parte de un todo íntegro, de una unidad que jamás se dividió a pesar de que los ojos del cuerpo muestren otra cosa. Al percibirnos separados de Dios, la idea de carencia se adentra en la mente, ya que la carencia es la idea que engendró al ego y al mundo de las formas. Separados de Dios, nos sentimos carentes, lejos de casa, lejos del amor, nos percibimos en el miedo. Lejos del hogar todo nos indica que las cosas dependen sólo de nosotros.

Todo en este mundo de ilusiones, nos habla de que “algo nos falta”. Esta idea de carencia el mundo la trata de suplir en el plano material, siguiendo una premisa del ego de “busca pero no halles”, pero realmente se encuentra en el plano de la mente. Allí trabaja el milagro corrigiendo donde verdaderamente está el problema, llevándonos amorosamente al estado de plenitud.

42.- Uno de los mayores beneficios que se deriva de los milagros es su poder para liberarte de tu falso sentido de aislamiento, privación y carencia.

La idea de separación, nos hace percibirnos divididos, aislados y carentes.

Esta carencia la proyectamos en los demás, y creemos que son los responsables de todo lo que nos acontece, de todo lo que carecemos, de todo lo que nos falta.

El milagro nos permite percibir correctamente, y ver que somos los únicos responsables a través de nuestros pensamientos, de todo cuanto nos acontece, y por lo tanto, que nadie nos priva de nada ni nos ha tratado injustamente.

43.- Los milagros surgen de un estado mental milagroso, o de un estado de estar listo para ellos.

Estar listo para el milagro, es desear por encima de todo el Reino de los Cielos, desear ser feliz por sobre todas las cosas. Es una decisión. Es haber entregado al Espíritu Santo todo aquello que nos perturba, que nos mueve nuestra paz interior, nuestras situaciones conflictivas, sin excepción, con absoluta confianza, sin guardarnos nada para resolverlo nosotros (en secreto) por nuestra cuenta. Es entregar, soltar, toda angustia, toda aflicción con la profunda convicción de que el poder de Dios está detrás de ello para corregir absolutamente cualquier pensamiento erróneo de miedo.

Este estado de confianza plena, sinónimo de amor absoluto y auténtico, que el mundo ve como aparente “despreocupación” o “dejadez”, es el ámbito donde se produce el milagro.

44.- Los milagros son expresiones de una conciencia interna de Cristo y de haber aceptado Su Expiación.

Conciencia de Cristo, nos habla de un Cristo que somos todos. Una mente Crística que todos compartimos. La parte de nuestra mente unida desde la Creación a la Divinidad, a la Fuente.

Generalmente asociamos a Cristo con Jesús. Jesús el hombre, era parte del Cristo, de la Mente del Hijo de Dios que formamos todos quienes integramos la Filiación.

El Cristo en nosotros, es esa parte de la Mente Divina que nos une, que permanece intacta en nosotros, donde el Cristo, el Espíritu Santo lleva a cabo su misión de conducirnos de regreso a casa. Él es, quien realiza el milagro.

45.- Un milagro nunca se pierde. Puede afectar a mucha gente que ni siquiera conoces y producir cambios inimaginables en situaciones de las que ni siquiera eres consciente.

El milagro tiene un alcance insospechado. Al producirse en la mente, al no “verlo” con los ojos del cuerpo, no percibimos en ocasiones su verdadero alcance. El milagro es un cambio que nosotros con ese “mínimo de buena voluntad”, entregándolo todo, y colaborando en no interponer obstáculos, para que  Cristo haga el trabajo de llevarnos de vuelta a casa, producimos un cambio enorme, maravilloso en la mente UNO, en la mente que nos mantiene unidos desde la eternidad como Hijo de Dios a todos y a todo. Los efectos de esa corrección en nuestro pensamiento, en ocasiones, no los podemos observar, pero es un hecho que se dieron, que a alguna parte de la Filiación ayudaron a sanar.

Al producirse en el plano de la mente, y al ser el Hijo de Dios de una misma mente, estamos llegando a rincones infinitos. Cada vez que realizamos un cambio en nuestra percepción, de alguna manera estamos moviendo la percepción universal hacia un mayor despertar.

46.- El Espíritu Santo es el medio de comunicación más elevado. Los milagros no entrañan ese tipo de comunicación debido a que son medios temporales de comunicación. Cuando retornes a la forma original de comunicación con Dios, por revelación directa, los milagros dejarán de ser necesarios.

El trabajo del Espíritu Santo como “mediador” entre Dios y su hijo, cesará cuando hayamos culminado el proceso de Expiación. Allí retomaremos a la comunicación directa con Dios, sin la necesidad de intervención del Espíritu Santo como nexo.

El milagro nos ayuda a corregir la percepción en el camino hacia Dios, ese es su alcance, su propósito. El milagro sólo tiene sentido en este mundo, donde la idea ilusoria de separación, aun existe.

47.- El milagro es un recurso de aprendizaje que reduce la necesidad de tiempo. Establece un intervalo temporal fuera de lo normal que no está sujeto a las leyes usuales del tiempo. En ese sentido es intemporal.

El milagro la corrección de la percepción nos permite “ahorrar” una cantidad insospechada de tiempo a través de su manifestación.

Al entregar, soltar, toda y cada situación vivida que nos angustia, propiciamos el des-hacimiento de la culpa, una culpa pesada que al cargarla a través del tiempo, demora, deteriora, corroe y hace lento nuestro tránsito de regreso a casa.

El perdón, el des-hacimiento del error de separación, colapsa el tiempo, lo acelera y desacelera e introduce en el tiempo intervalos que la mente racional, lógica, no alcanza a comprender. Este es el efecto que el Espíritu Santo logra en tiempo a través del milagro.

48.- El milagro es el único recurso que tienes a tu inmediata disposición para controlar el tiempo. Sólo la revelación lo trasciende al no tener absolutamente nada que ver con el tiempo.

La revelación, nos conecta directamente con Dios, a diferencia del milagro que se da a través del Espíritu Santo como intermediario.

La experiencia de la revelación, es una experiencia en la que sentimos la presencia de Dios directamente, es breve, efímera, fugaz, y es un acto recordatorio donde por un instante todo se paraliza, todo se transforma, todo brilla, todo reluce. La experiencia de la revelación es contundente, hace desaparecer el tiempo.

El milagro es un acto de corrección, de rectificación, de percepción, este es el verdadero objetivo del Curso de Milagros, no la revelación. Si bien con Dios todo puede acontecer.

49.- El milagro no distingue entre diferentes grados de percepción errónea. Es un recurso para sanar la percepción que es eficaz independientemente del grado o dirección del error.

En eso radica su verdadera imparcialidad. El milagro corrige todo error sin poner énfasis o detenerse en grados, niveles, tipos o clases de ilusión.

Un error de percepción es un error, sin importar del tipo que sea. El único que ve niveles y grados es el ego. El milagro corrige toda ilusión por igual, sin distinguir grado alguno.

Detenerse a evaluar grados en los errores, la dinámica del ego, hace que caigamos en la trampa de pensar que en el mundo hay algunas cosas que son mejores que otras, algunos errores peores que otros, y algunos que merecen perdón y otros castigo. Esto es dar realidad al error, cosa que el milagro no hace.

El milagro des-hace toda ilusión por igual al acercar luz a la oscuridad, sin dar realidad a nada que no lo tenga. Evalúa todo a través del Espíritu Santo bajo la óptica de lo que es verdad, según el plan de Dios y de Su Reino.

Nada que no sea verdad es conservado en el milagro. Toda ilusión es des-hecha imparcialmente.

50.- El milagro compara lo que tú has hecho con la creación, aceptando como cierto lo que concuerda con ella, y rechazando como falso lo que no.

Nada que no sea verdad es conservado en el milagro, como mencionamos en el principio anterior. Todo lo que hacemos para unirnos a nuestros hermanos tiene que ver con la Creación. Todo lo que hacemos para separarnos aun más, tiene que ver con el mundo de la ilusión. El milagro sólo conserva, aquello que tiene que ver con nuestra esencia, con la verdad. La maestría del Espíritu Santo si se lo permitimos sin interponer obstáculos, con “cosas” que queramos conservar “para nosotros”, evalúa y conserva aquello que sirve en nuestra vida a Dios, y a Su plan, lo otro lo ilumina y muestra que nunca existió.

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